Cargador portátil o de pared (wallbox): cuál conviene
Diferencias reales entre el cargador portátil y el wallbox: velocidad, instalación, seguridad y para qué uso sirve cada uno.
Hay dos formas de cargar un auto eléctrico en casa: con un cargador portátil que se enchufa a un tomacorriente, o con un cargador de pared (wallbox) instalado en un circuito propio. No compiten: muchos usuarios terminan teniendo los dos.
Cargador portátil
Es un cable con una caja de control en el medio. De un lado va al tomacorriente; del otro, al auto.
- Ventajas: no necesita instalación, se lleva en el baúl y sirve en cualquier lado donde haya un enchufe adecuado.
- Desventajas: es lento. Uno de 2,2 kW en un tomacorriente común de 10 A suma, a grandes rasgos, entre 10 y 15 km de autonomía por hora.
- Ideal para: viajes, casas de fin de semana, o mientras esperás la instalación del cargador de pared.
También hay portátiles más potentes, como los de 11 kW trifásicos, que se conectan a una toma industrial.
Cargador de pared (wallbox)
Se fija a la pared y se conecta a un circuito exclusivo con sus protecciones.
- Ventajas: carga mucho más rápido (7 kW suma unos 40 a 50 km por hora de carga), es más cómodo para el uso diario y muchos modelos permiten programar horarios o controlarlo desde el celular.
- Desventajas: requiere una instalación hecha por un electricista matriculado.
- Ideal para: la cochera de tu casa, donde cargás todas las noches.
Un tercer elemento: el cable Tipo 2
Muchos cargadores públicos de corriente alterna no tienen cable propio: tenés que llevar el tuyo. Un cable Tipo 2 a Tipo 2 te permite usarlos.
En resumen
- Manejás poco o recién empezás → el portátil alcanza.
- Usás el auto todos los días → wallbox en casa y el portátil para viajar.
- Usás cargadores públicos → sumá un cable Tipo 2.
¿No sabés cuál te sirve? Contanos qué auto tenés y cómo lo usás, y te asesoramos.


